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Dra. Carolina Zamudio | Odontóloga

Caries

Las caries son zonas dañadas de forma permanente en la superficie de los dientes que se convierten en pequeñas aberturas u orificios.

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Gingivitis

La gingivitis es una forma frecuente y leve de enfermedad de las encías (enfermedad periodontal), que causa irritación, enrojecimiento e hinchazón (inflamación) de la parte de las encías que rodea la base de los dientes.

BRUXISMO

Bruxismo

También conocido como la enfermedad silenciosa, es una patología que consiste en apretar de forma inconsciente la mandíbula y rechinar los dientes cuando estás despierto (bruxismo diurno) o que los aprietes o rechines mientras duermes (bruxismo nocturno), produciendo el desgaste de los mismos.

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Caries

Caries

Las caries son zonas dañadas de forma permanente en la superficie de los dientes que se convierten en pequeñas aberturas u orificios. Las caries se producen a causa de una combinación de factores, como bacterias en la boca, ingesta frecuente de tentempiés, bebidas azucaradas y limpieza dental deficiente.

Las caries dentales son uno de los problemas de salud más frecuentes en el mundo. Aparecen con especial frecuencia en los niños, adolescentes y adultos mayores. Sin embargo, todas las personas que tienen dientes pueden tener caries, incluso los bebés.

  • Dolor de muelas, dolor repentino o dolor que se produce sin causa aparente.
  • Sensibilidad en los dientes.
  • Dolor leve a agudo cuando comes o bebes algo dulce, caliente o frío.
  • Agujeros u hoyos visibles en los dientes.
  • Manchado marrón, negro o blanco en cualquier superficie de un diente.
  • Dolor cuando muerdes.
Las caries dentales son un proceso que ocurre con el tiempo. Así es cómo se forman las caries dentales: Formación de placa: La placa dental es una película transparente pegajosa que recubre los dientes. Se genera por comer muchos azúcares y almidones además no lavarse bien los dientes.
Ataques de placa: Los ácidos de la placa eliminan los minerales del esmalte externo y duro de los dientes. Esta erosión provoca aberturas u orificios diminutos en el esmalte, la primera etapa de las caries. Una vez que se desgastan partes del esmalte, las bacterias y el ácido llegan a la siguiente capa de los dientes, denominada «dentina». La dentina tiene pequeños tubos que se comunican directamente con el nervio del diente y provocan sensibilidad.
Destrucción continua: A medida que se forman las caries dentales, las bacterias y el ácido continúan su marcha a través de los dientes, trasladándose luego al material interior del diente (pulpa) que contiene nervios y vasos sanguíneos. La pulpa se inflama e irrita a causa de las bacterias. Dado que no hay espacio para que la inflamación se expanda en el interior de un diente, el nervio se oprime, lo que provoca dolor.
Las caries dentales son tan frecuentes que es posible que no les des importancia. Es posible que pienses que no importa si los niños tienen caries en los dientes de leche. Sin embargo, las caries dentales pueden tener complicaciones graves y duraderas, incluso para aquellos niños que aún no tienen los dientes permanentes. Las complicaciones de las caries pueden comprender:
  • Absceso dental.
  • Inflamación o pus alrededor de un diente.
  • Dientes rotos o dañados.
  • Problemas para masticar.
  • Cambios de posición de los dientes después de haber perdido un diente.
Cuando las caries son graves, es posible que tengas:
  • Dolor que interfiere en la vida cotidiana.
  • Adelgazamiento o problemas de nutrición como dolor o dificultad para comer o masticar.
  • Pérdida de dientes, la cual puede afectar el aspecto, la confianza y la autoestima.
  • En raras ocasiones, un absceso dental (una bolsa de pus causada por una infección bacteriana), que puede provocar infecciones más graves o incluso potencialmente mortales.
Todas las personas que tienen dientes están en riesgo de tener caries, aunque los siguientes factores podrían aumentar las posibilidades:
  • Ubicación del diente: Las caries casi siempre aparecen en los dientes traseros (molares y premolares).
  • Ciertos alimentos y bebidas: Los alimentos que se adhieren a los dientes durante mucho tiempo, como la leche, el helado, la miel, el azúcar tienen mayores probabilidades de causar caries.
  • Cepillado inadecuado: Si no te lavas los dientes poco tiempo después de comer y beber, la placa se forma rápidamente y pueden empezar a aparecer las primeras fases de la caries.
  • Falta de flúor: El flúor, un mineral que se produce de forma natural, ayuda a prevenir las caries e incluso puede revertir las primeras fases del daño dental
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Gingivitis

Gingivitis

La gingivitis es una forma frecuente y leve de enfermedad de las encías (enfermedad periodontal), que causa irritación, enrojecimiento e hinchazón (inflamación) de la parte de las encías que rodea la base de los dientes.

Es importante tomar la gingivitis en serio y tratarla rápidamente. La gingivitis puede llevar a una enfermedad de las encías mucho más grave, llamada «periodontitis», y a la pérdida de dientes.

Las encías sanas son firmes y de color rosa pálido, y están bien sujetadas alrededor de los dientes. Los signos y síntomas de la gingivitis comprenden:
  • Encías inflamadas o hinchadas.
  • Encías de color rojo oscuro o violáceo.
  • Encías que sangran fácilmente cuando te cepillas los dientes o usas hilo dental.
  • Mal aliento.
  • Encías retraídas.
  • Encías sensibles.
La causa más frecuente de la gingivitis es una higiene bucal deficiente que favorece la formación de placa en los dientes, lo que causa inflamación del tejido de las encías que los rodean. Así es cómo la placa puede causar gingivitis:
Placa que se forma en los dientes: La placa es una película pegajosa invisible que está compuesta mayormente por bacterias y que se forma en los dientes cuando los almidones y los azúcares de la comida interactúan con las bacterias que normalmente se encuentran en la boca.
Placa que se convierte en sarro: La placa que queda en los dientes puede endurecerse debajo de la línea de la encía y transformarse en sarro, el cual acumula bacterias. El sarro dificulta la eliminación de la placa, crea una protección para las bacterias y causa irritación a lo largo de la línea de la encía.
Encías que se inflaman: Cuanto más tiempo permanezcan la placa y el sarro en los dientes, mayor será la irritación de la parte de la encía que rodea la base de los dientes, lo que causa inflamación. Con el tiempo, las encías se hinchan y sangran con facilidad.

La gingivitis sin tratar puede transformarse en enfermedades de la encía y extenderse al tejido y el hueso subyacentes (periodontitis), una enfermedad mucho más grave que puede llevar a la pérdida de dientes.

La boca de trinchera, también conocida como “Gingivitis ulcerativa necrotizante”, es una forma grave de gingivitis que causa úlceras y sangrado en las encías, con infecciones y dolor.
La gingivitis es común: cualquiera puede padecerla. Algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir gingivitis son:
  • Malos hábitos de cuidado bocal.
  • Fumar o mascar tabaco.
  • Edad avanzada.
  • Boca seca.
  • Mala alimentación, lo que incluye falta de vitamina C.
  • Cambios hormonales; por ejemplo, aquellos relacionados con el embarazo, el ciclo menstrual o el uso de píldoras anticonceptivas.
  • Genética.
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Bruxismo

Bruxismo

También conocido como la enfermedad silenciosa, es una patología que consiste en apretar de forma inconsciente la mandíbula y rechinar los dientes cuando estás despierto (bruxismo diurno) o que los aprietes o rechines mientras duermes (bruxismo nocturno), produciendo el desgaste de los mismos.

  • Rechinar o apretar los dientes, con un sonido que puede ser tan fuerte como para despertar a la persona que duerma contigo
  • Dientes aplanados, fracturados, partidos o flojos
  • Esmalte dental desgastado, por lo que se ven las capas más profundas de los dientes
  • Mayor dolor o sensibilidad dental
  • Músculos de la mandíbula cansados o rígidos, o mandíbula trabada que no se puede abrir o cerrar por completo
  • Dolor o inflamación de mandíbula, cuello o rostro
  • Dolor similar al dolor de oído, pero que no es un problema del oído en realidad
  • Dolor de cabeza sordo que comienza en las sienes
  • Lastimaduras por morder la parte interna de la mejilla
  • Alteración del sueño
Existe desacuerdo sobre la causa del bruxismo. El estrés diario puede ser el desencadenante en muchas personas. Algunas personas probablemente aprietan o rechinan los dientes y nunca tienen síntomas. Los factores que influyen, sea que el bruxismo cause o no dolor y otros problemas, varían de una persona a otra. Estos pueden ser:
  • Cuánto estrés tenga usted
  • Cuánto tiempo y qué tan fuerte aprieta y rechina sus dientes
  • Si los dientes están desalineados
  • Su postura
  • Su capacidad de relajarse
  • Su dieta
  • Sus hábitos al dormir
En la mayoría de los casos, el bruxismo no causa complicaciones graves. No obstante, el bruxismo intenso puede provocar:
  • Daños a los dientes, las restauraciones, las coronas o la mandíbula
  • Dolores de cabeza relacionados con la tensión
  • Dolor de cuello o facial intenso
  • Trastornos que aparecen en las articulaciones temporomandibulares, que se encuentran justo delante de los oídos y que pueden sonar como un chasquido cuando se abre y se cierra la boca
Estos factores aumentan el riesgo de desarrollar bruxismo:
  • Estrés.El aumento de la ansiedad o el estrés pueden provocar el rechinamiento de los dientes. También la ira y la frustración.
  • El bruxismo es frecuente en los niños pequeños, pero suele desparecer en la edad adulta.
  • Tipo de personalidad.Tener un tipo de personalidad agresiva, competitiva o hiperactiva puede incrementar el riesgo de tener bruxismo.
  • Medicamentos y otras sustancias.El bruxismo puede ser un efecto secundario poco frecuente de algunos medicamentos psiquiátricos, como ciertos antidepresivos. Fumar tabaco, beber bebidas con cafeína o alcohol, o consumir drogas recreativas puede incrementar el riesgo de padecer bruxismo.
  • Familiares con bruxismo.El bruxismo nocturno suele ser un rasgo de la familia. Si tienes bruxismo, es posible que otros miembros de tu familia también lo tengan o lo hayan tenido.
  • Otros trastornos.El bruxismo puede estar relacionado con ciertos trastornos médicos y de salud mental, como enfermedad de Parkinson, demencia, trastorno de reflujo gastroesofágico (enfermedad por reflujo gastroesofágico), epilepsia, terrores nocturnos, trastornos relacionados con el sueño, como apnea del sueño, y trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH).